La reciente reunión de la OROP-PS se caracterizó por la permanente actitud de la delegación china contraria a la transparencia, la rendición de cuentas y la inclusión. Por ejemplo, opusieron una agresiva, descortés y prepotente resistencia a una propuesta para el uso del español en las reuniones de la Comisión, Un claro menosprecio a Chile, Perú y Ecuador, países de habla hispana frente a los que se pesca el 95% de los recursos administrados por la OROP-PS. Igualmente se opusieron a toda señal de transparencia en cuanto a observadores, control de transbordo, monitoreo satelital, etc.
Una vez más comprobamos el terror hacia la transparencia de la China de Xi Jinping, lo que confirma las denuncias presentadas por nuestros pescadores artesanales respecto a su intromisión en nuestras 200 millas. No pudieron evitar el acuerdo más positivo de la reunión sobre normas laborales, que aborda los abusos contra derechos humanos denunciados en flotas de aguas distantes.
A los países del Pacífico sudamericano, herederos de las grandes luchas por nuestros derechos sobre el mar y sus riquezas, nos corresponde coordinar esfuerzos para llegar a estas reuniones con propuestas sólidas, sin temores ni reverencias, que permitan resguardar tanto los recursos de nuestros mares jurisdiccionales, así como esas mismas especies cuando transitan en aguas internacionales.


