El arancel al arroz ecuatoriano es el eje de una nueva solicitud presentada por la Federación Nacional de Arroceros de Colombia (Fedearroz), en el marco de las tensiones comerciales vigentes entre Colombia y Ecuador. Según el gremio, el arroz blanco debería ser incluido dentro de las medidas de retaliación comercial que el Gobierno colombiano activó frente a las importaciones provenientes del país vecino.
De acuerdo con lo expuesto por Fedearroz, la petición fue dirigida a los ministerios de Comercio, Industria y Turismo, así como al de Agricultura y Desarrollo Rural, con el objetivo de que se imponga un arancel del 30% al arroz blanco importado desde Ecuador. La solicitud se sustenta, según el gremio, en las afectaciones que estaría enfrentando el sector arrocero colombiano.
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El gerente general del gremio, Rafael Hernández, señaló que, desde la perspectiva de Fedearroz, las importaciones de arroz blanco —tanto legales como ilegales— que ingresan desde Ecuador han generado impactos negativos en los agricultores y en las industrias vinculadas a la producción arrocera en Colombia. Estas afirmaciones corresponden exclusivamente a la posición del gremio.
En ese contexto, Fedearroz sostuvo que la aplicación de un arancel permitiría mejorar las condiciones de competencia del paddy verde y del arroz blanco colombiano frente al producto importado. Según el gremio, esta medida contribuiría a equilibrar los precios y a incentivar nuevamente la compra del cereal producido a nivel nacional.
Adicionalmente, Fedearroz planteó la necesidad de establecer un puerto único de ingreso para el arroz importado, argumentando que esta acción facilitaría, desde su visión, un mayor control sobre el ingreso de importaciones informales por la frontera terrestre. El gremio afirmó que estas prácticas representarían riesgos sanitarios y facilitarían actividades de contrabando y lavado de activos, según su análisis.
Finalmente, la federación advirtió que, de no adoptarse medidas, más de 100.000 hectáreas destinadas al cultivo de arroz podrían dejar de sembrarse, de acuerdo con las estimaciones del propio gremio. Hasta el momento, las autoridades colombianas no han anunciado una decisión oficial respecto a esta solicitud.


