El Primer Censo Agropecuario del Guayas presentó este miércoles sus resultados oficiales luego de 25 años sin datos actualizados, revelando transformaciones en la matriz productiva, deficiencias críticas en análisis del suelo y brechas en infraestructura rural. La prefecta Marcela Aguiñaga expuso las cifras ante autoridades locales, academia, gremios y productores, destacando que esta nueva radiografía técnica servirá como base para planificar políticas públicas orientadas al desarrollo agrícola de la provincia.
La prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, presentó los resultados oficiales del Primer Censo Agropecuario de la provincia, un levantamiento realizado después de 25 años sin datos actualizados y que redefine el panorama productivo de la región. El informe fue expuesto durante un evento en el Centro de Convenciones de Guayaquil, con la presencia de alcaldes, autoridades locales, representantes del sector académico, gremios, asociaciones y empresarios.
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La autoridad provincial destacó que disponer de información confiable es indispensable para la toma de decisiones. “Administrar sin información, en pleno Siglo 21 cuando hablamos de inteligencia artificial, es como jugar a la piñata”, señaló Aguiñaga durante su intervención.
El Censo tuvo una duración de siete meses y requirió una inversión de USD 2,4 millones. En el levantamiento participaron 472 personas desplegadas en territorio, obteniendo por primera vez una radiografía detallada del sector agrícola del Guayas.
Entre los resultados se registran 120.177 Unidades de Producción Agropecuaria (UPAs), con una superficie total de 766.229 hectáreas. El arroz se mantiene como el principal cultivo de la provincia, seguido por el cacao. Además, se contabilizaron 104.237 personas productoras, de las cuales el 65% son hombres y el 35% mujeres, con un marcado predominio de adultos mayores que representan el 90,79%.
El diagnóstico reveló también aspectos estructurales. El 79,55% de productores trabaja en unidades menores a cinco hectáreas, mientras que el 81,46% reportó pérdidas por inundaciones, reflejando el impacto del cambio climático en la actividad agrícola. En cuanto a la infraestructura productiva, el 89,29% carece de bodegas, empacadoras o cuartos fríos, lo que limita la capacidad de almacenamiento y comercialización.
Uno de los datos más críticos corresponde al manejo del suelo: solo el 2,21% de productores realiza análisis, una cifra que preocupa a especialistas y gremios agrícolas. Pablo Noboa, presidente de la Fundación Producerplus, calificó esta situación como alarmante. “Estamos fertilizando a ciegas; es gravísimo”, afirmó.
El informe evidencia además que el 51,30% de agricultores quema envases de insumos, una práctica que requiere intervención ambiental. El acceso a riego tecnificado continúa siendo limitado en la provincia.
Aguiñaga señaló que esta información será la base para implementar políticas de fomento productivo, mejorar la tecnificación, fortalecer la infraestructura rural y generar acciones frente al cambio climático. Anunció también que en una segunda fase se incluirá a los sectores acuícola y pesquero.
Asimismo, invitó al Ministerio de Agricultura a acceder al geoportal que estará disponible desde enero para que estas metodologías sean replicadas en otras provincias.


