El Consejo Consultivo del Maíz Amarillo, desarrollado este martes 23 de diciembre en la ciudad de Quito, estuvo marcado por desacuerdos entre productores, industria y autoridades, principalmente en torno al análisis del balance de oferta y demanda para 2025 y las proyecciones del sector para 2026.
Según la convocatoria oficial, el encuentro tenía como objetivo analizar la situación del mercado del maíz amarillo duro, insumo clave para la elaboración de balanceados destinados a la producción de proteína animal. No obstante, representantes del sector maicero señalaron que, al inicio de la sesión, funcionarios del Ministerio impidieron el ingreso de algunos delegados debidamente acreditados, situación que fue superada tras la insistencia de los asistentes y la verificación del quórum.
Adriano Uvilla, representante de la Asociación de Productores Agrícolas de la Costa (ASOPRACORT), informó que, una vez instalada la sesión, el Consejo Consultivo se desarrolló formalmente, aunque sin alcanzar consensos en los temas centrales. “Quedamos prácticamente en desacuerdo con toda la información que otorga el Ministerio de Agricultura. No hay información clara ni planificación”, señaló.
El desacuerdo con las cifras presentadas no fue solo de parte de los productores también del sector industrial, lo que impidió llegar a resoluciones conjuntas sobre el comportamiento del mercado. En ese contexto, se descartó justificar nuevas importaciones de maíz, ratificándose que no se importará grano.
Entre los principales compromisos alcanzados del Consejo, fue la realización de una auditoría a las licencias de importación de trigo otorgadas este año (2025), las cuales de acuerdo a lo expresado en la sesión, habrían sido concedidas sin estudio previo e incluso esto generó tensiones entre representantes de la industria y los de la producción de proteína animal.
Adicionalmente, se acordó avanzar en la construcción de una normativa para la entrega de licencias de importación de trigo, con el objetivo de establecer reglas claras y evitar desequilibrios del mercado.
Finalmente, otro punto considerado prioritario fue el compromiso de absorber la totalidad del volumen del cereal disponible a nivel nacional, con énfasis en promover una comercialización directa entre productores e industria, como mecanismo para reducir intermediación y garantizar mejores condiciones de pago para los agricultores.
El Consejo Consultivo concluyó sin acuerdos definitivos sobre las cifras oficiales del mercado, dejando pendientes definiciones clave para el sector del maíz amarillo duro de cara a 2025 y 2026.


