
Las perspectivas de áreas sembradas de arroz para el 2022 no son favorables en Colombia, a pesar de que los precios al productor han tenido una tendencia alcista e incluso han roto los máximos históricos de los años 2016 y 2020, que fueron años buenos para el sector arrocero colombiano.
En esta ocasión la diferencia radica en que los costos de producción han presentado unos saltos enormes, principalmente en el rubro de fertilizantes, lo que ha hecho que los costos totales por hectárea de cultivo de arroz estén por encima en algunas zonas de los 10 millones de pesos (2.380 USD). Así los productores piensan dos veces si aumentan el área o si siguen en esta actividad, incluso muchos tomaron la decisión de rotarlo con maíz amarillo dado que este grano presenta mejores perspectivas, al menos en cuanto a costo se refiere.
Fedearroz en compañía del Departamento Nacional de Estadística – DANE – publicó los resultados de las siembras del primer semestre de la zona arrocera de los Llanos, región que ha venido creciendo dado que sus costos son más bajos que el de otras, principalmente porque allí el sistema de producción que predomina es el de secano y adicionalmente porque es una extensión cuya frontera agrícola está en expansión, los productores ven una oportunidad de poder sembrar en tierras nuevas que en muchos casos están libres de malezas y poseen buena fertilidad.
Así mismo los arriendos de la zona llanera son menores y la infraestructura molinera es amplia, garantizando la capacidad de compra e incluso la misma industria molinera financia a algunos arroceros.
Los resultados estadísticos estiman el área sembrada de arroz en los Llanos en 240.248 hectáreas en este primer semestre de 2022, cifra ligeramente inferior a la del 2021 (-2%). La estimación que hago con la información disponible es que las siembras pueden estar cercanas a las del 2019, básicamente porque las áreas de riego presentaron una reducción, dada por los altos costos de producción y en algunos casos afectadas por inundaciones.
Así que la estimación de área puede estar alrededor de las 342.850 hectáreas para el primer semestre en Colombia. Esta reducción motivará las importaciones de Ecuador y Perú, ya que los inventarios han venido disminuyendo y el alza del precio del arroz en cáscara verde llegó a valores de 1’748.357 pesos la tonelada (416 USD/t – $39 saca) en junio.
Las estadísticas de importaciones muestran que en el 2022 han aumentado, a pesar de que el peso ha sido una de las monedas más devaluadas del mundo. A mayo, Colombia importó 76.341 toneladas de arroz en términos de arroz blanco. De estas, las de Ecuador representaron el 29% con 21.917 toneladas, cifra inferior a la que reportan fuentes oficiales de Ecuador que dicen que se han exportado 29.481 toneladas y se advierte que el contingente proveniente de Estados Unidos que se encuentra dentro del marco de acuerdo comercial (TLC) con Colombia, ingresará en su totalidad, como ocurrió con los dos primeros contingentes adjudicados para el 2022 por 85.913 t y 17.834 t.
Colombia echará mano de ese mercado complementario que garantiza el abastecimiento en épocas de baja oferta interna desde Ecuador y los hermanos ecuatorianos tiene la posibilidad de seguir exportando a Colombia a precios favorables, incluso con una tasa de cambio alta (dólar – peso).


