Pronostican fuertes lluvias con tormentas eléctricas en distintos puntos del Litoral ecuatoriano, donde además se registrará un incremento significativo de las temperaturas debido a la alta humedad proveniente del océano Pacífico. Las provincias más afectadas serían Manabí, Los Ríos, Guayas y El Oro, con posibilidad de inundaciones y deslaves en zonas vulnerables.
De acuerdo con el portal especializado Alertas y Curiosidades, las condiciones climáticas actuales todavía no alcanzan su punto máximo. Para el 21 de febrero se anticipan fuertes precipitaciones en Manabí, acompañadas de intensas tormentas eléctricas. El pronóstico indica que las lluvias no cesarán en las regiones mencionadas y podrían extenderse también hacia la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.
Aumento de temperaturas y humedad
El reporte advierte que las temperaturas comenzarán a sentirse sofocantes debido a la gran cantidad de humedad generada frente a las costas de Perú, Ecuador y Colombia. Este comportamiento está relacionado con el calentamiento del océano Pacífico, fenómeno que marca el inicio de condiciones asociadas al evento climático conocido como El Niño.
Aunque aún no se declara oficialmente como un evento global consolidado, los especialistas señalan que la tendencia es alta para que evolucione hacia un fenómeno de mayor magnitud.
Inicio del Niño costero
Según el más reciente comunicado de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) de Perú, el El Niño costero se iniciaría en marzo próximo y podría extenderse hasta noviembre.
Este escenario implicaría lluvias más frecuentes e intensas en la región costera, elevando el riesgo de desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra y afectaciones a la infraestructura productiva y agrícola.
Riesgos y prevención
Las autoridades recomiendan a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales y tomar precauciones ante posibles acumulaciones de agua, tormentas eléctricas y afectaciones viales. En zonas rurales y productivas, se sugiere reforzar drenajes y prever contingencias ante eventuales pérdidas por exceso de humed


