Pescadores artesanales piden que la Ley de Olas priorice trabajo, alimento y comunidades costeras

Pescadores artesanales piden que la Ley de Olas priorice trabajo, alimento y comunidades costeras

Los pescadores artesanales expresaron su postura frente a la reciente aprobación de la Ley Orgánica de Gobernanza del Espacio Marino-Costero, conocida públicamente como Ley de Olas, y pidieron que la protección del mar considere como prioridad a las comunidades costeras, el trabajo digno, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los recursos pesqueros.

A través de un comunicado publicado en su cuenta oficial de Facebook, la Federación Nacional de Cooperativas Pesqueras del Ecuador, FENACOPEC, señaló que la pesca artesanal también cumple un rol en el cuidado del mar, debido a que miles de familias han dependido históricamente del océano para su sustento.

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Una postura frente a la nueva ley marino-costera

El pronunciamiento se da luego de que la Asamblea Nacional aprobara la Ley Orgánica de Gobernanza del Espacio Marino-Costero, normativa que busca proteger zonas de rompientes de olas, regular usos del mar y establecer un sistema interinstitucional de gobernanza costera en Ecuador. La Asamblea informó que la ley fue aprobada con 79 votos afirmativos y contempla instrumentos como el Registro Nacional de Zonas de Rompientes y el Consejo Interinstitucional del Mar.

Aunque la normativa ha sido respaldada por sectores vinculados al surf, la conservación y el turismo costero, FENACOPEC planteó que cualquier regulación sobre el espacio marino-costero debe incorporar con claridad la realidad de quienes viven directamente de la pesca.

“La pesca artesanal también cuida el mar”

En su comunicado, la Federación sostuvo que los pescadores artesanales conocen la importancia de mantener un océano sano, ya que sin recursos pesqueros no hay pesca, alimento ni futuro para sus familias.

El gremio aclaró que no se opone a la protección de las olas ni de los ecosistemas marinos. Sin embargo, señaló que la conservación debe construirse con participación de las comunidades que dependen del mar y no generar mayores barreras para quienes realizan actividades productivas tradicionales.

Prioridad para las comunidades costeras

FENACOPEC indicó que una ley sobre el espacio marino-costero debe tener prioridades claras. En su criterio, primero deben estar el ser humano, las comunidades costeras, el trabajo digno, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los recursos pesqueros.

El gremio también reconoció que actividades como el turismo, la recreación y el surf son usos legítimos del mar y merecen respeto. No obstante, advirtió que estas actividades no deberían colocarse por encima del derecho al trabajo de miles de familias pescadoras.

Preocupación por más burocracia e incertidumbre

Uno de los principales cuestionamientos del comunicado es que la nueva normativa podría generar más instancias públicas, trámites o incertidumbre para los pescadores artesanales.

FENACOPEC sostuvo que el problema no está en proteger las olas, sino en aprobar una ley que, según su postura, podría dejar en segundo plano a quienes dependen diariamente del mar para vivir.

Esta preocupación abre un debate sobre cómo se implementará la ley y de qué manera participarán los sectores pesqueros en los espacios de planificación, control y toma de decisiones.

Gobernanza marina con participación

La nueva ley plantea una gobernanza más ordenada del espacio marino-costero, incluyendo pesca, turismo, deportes acuáticos, puertos, energías azules y conservación bajo un marco de planificación espacial marina.

Para los pescadores artesanales, el reto estará en que esa gobernanza no se limite a decisiones técnicas o institucionales, sino que incorpore la voz de quienes trabajan en el mar y sostienen parte importante de la economía costera.

El desafío de equilibrar conservación y trabajo

El comunicado de FENACOPEC pone sobre la mesa un punto clave: la protección del mar y de sus ecosistemas debe avanzar sin desconocer el rol económico, social y alimentario de la pesca artesanal.

En Ecuador, las comunidades pesqueras no solo forman parte de la cadena productiva del mar, sino también de la seguridad alimentaria, la cultura costera y la economía local. Por ello, cualquier proceso de regulación requerirá diálogo, claridad normativa y participación activa de los actores involucrados.

Un debate que continúa

La aprobación de la Ley de Gobernanza del Espacio Marino-Costero abre una nueva etapa para el manejo del mar en Ecuador. Sin embargo, su aplicación será determinante para definir cómo convivirán la pesca, el turismo, el surf, la conservación, la infraestructura y otras actividades marítimas.

Desde la visión de FENACOPEC, la conservación debe hacerse con la gente y no contra la gente. Su mensaje central apunta a que la pesca artesanal sea considerada como parte esencial de la gobernanza marina y no como un actor secundario dentro del nuevo marco legal.

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