En el cantón Santa Lucía, provincia del Guayas, la saca el arroz grano corto se comercializa alrededor de $24 y el grano largo en $28. Aunque han circulado versiones de precios de hasta $18, los productores aseguran que en este sector no se ha registrado ese valor de manera generalizada, salvo casos aislados vinculados a intermediación o arroz de menor calidad, reveló Javier Ronquillo, dirigente de productores y reconocido pilador en Ecuador.
Sin embargo, incluso en el rango actual, los agricultores afirman que la actividad no resulta rentable. “Con $24 y $28 se pierde dinero; peor aún a $18”, señaló Ronquillo al pedir mayor responsabilidad en las declaraciones públicas, ya que anuncios así generan falsas expectativas a los comerciantes y supermercados que retrasan compras, esperando nuevas caídas.
Falta de demanda presiona el mercado
De acuerdo con el testimonio recogido por Actores Productivos, el mercado enfrenta una baja demanda interna. Cuando se difunden versiones de arroz “demasiado barato”, los compradores adquieren solo lo mínimo indispensable, esperando nuevas reducciones. Esto obliga a las piladoras a bajar precios para poder vender y, en consecuencia, limita la compra al agricultor.
A nivel internacional, los precios también han mostrado una tendencia a la baja. No obstante, los productores advierten que si no hay utilidad, la consecuencia será la reducción de siembra, lo que inevitablemente provocaría menor oferta y un repunte abrupto de precios en los próximos meses.
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Compra estatal de 20.000 toneladas
El anuncio del Gobierno sobre la compra de 20.000 toneladas de arroz es visto como una medida positiva, siempre que se ejecute con rapidez. El sector insiste en que la adquisición debe realizarse en arroz paddy (cáscara), que es el producto que posee el agricultor, y no en arroz pilado.
Hasta el momento, no se ha concretado la intervención. Los productores señalan que existen pagos pendientes desde meses anteriores y que la efectividad del decreto anunciado será determinante para inyectar liquidez inmediata al sector.
Precio mínimo y competitividad
El precio mínimo de sustentación se ha mantenido en niveles de $32 y $34 en años anteriores. Según los productores, ese rango es considerado competitivo, pero ajustes recientes de carácter político habrían complicado la capacidad de exportación.
En el mercado colombiano, los precios también han bajado debido al aumento de producción interna. Aunque no existe confirmación de nuevos aranceles formales, el comercio enfrenta distorsiones por el contrabando, que evita costos tributarios y genera competencia desleal.
El sector propone fortalecer la exportación directa de arroz en cáscara desde asociaciones y cooperativas hacia la industria colombiana, evitando intermediación y agregando transparencia al proceso, precisó Ronquilllo.
Costos de producción y rendimiento
En términos productivos, se ha registrado un aumento en el rendimiento por hectárea. En zonas como Santa Lucía y otras áreas del Guayas, el promedio ha pasado de 4,5 toneladas a cerca de 6,5 toneladas por hectárea.
No obstante, el incremento del 10% en insumos y agroquímicos, equivalente a casi $3 adicionales por saco, encarece la producción y reduce la competitividad internacional.
Riesgo de escasez
Actualmente no existe escasez de arroz en Ecuador. Sin embargo, si los precios continúan por debajo de los costos, los agricultores advierten que en seis meses podría registrarse una reducción significativa de oferta.
“Sí, nadie va a sembrar para perder dinero, en el futuro tendremos problemas de abastecimiento como ocurrió hace tres años”, señaló.
Ecuador es un país eminentemente agrícola, y una parte importante de la población depende directamente del cultivo de arroz. Por ello, el sector considera urgente equilibrar el mercado para garantizar sostenibilidad, abastecimiento y estabilidad de precios.
La realidad si Ecuador no vende arroz a Colombia
Lo cierto es que el mercado interno del arroz, está peor por las medidas de comercio entre Ecuador y Colombia. Aquí el arrocero anuncia pérdidas por los bajos precios y los consumidores colombianos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño, altos precios por la escasez que se hará evidente por disminución de la oferta de arroz blanco de su histórico abastecedor.
La Comunidad Andina inició la investigación por la medida arancelaria de Ecuador del 30% de arancel a productos colombiano que comenzó el 1 de febrero con el argumento oficial de fortalecer el control fronterizo y la lucha contra el crimen organizado.
Mientras Colombia decomisa arroz, azúcar ecuatorianos de contrabando en Pasto, las autoridades fronterizas reiteran que el ingreso ilegal de productos, afecta gravemente el comercio formal y el recaudo fiscal, y al comercio que vende al menudeo de Tulcán y Nariño.
La apuesta del gobierno colombiano es fortalecer la infraestructura de secado y trilla del arroz de medianos productores o de medianos industriales para ampliar su capacidad de almacenamiento. Pero nada de eso va a ser factible, si no entendemos que el mercado internacional juega y que nuestras cadenas estratégicas tienen que tener medidas legislativas y regulatorias para salvaguardar de las fluctuaciones internacionales esta cadenas fundamental para ambos países hermanos.



Muy de Acuerdo con lo que expresa Javier Ronquillo y multiplica parte del periodismo… FALTA QUE SE CUMPLA CON ÉL DECRETO DE COMPRAR, NO SÓLO 20.000 TONELADAS PADDY… DEBE CUADRUPLICARSE ESA COMPRA EN CAMPO.. EN TERRITORIO, QUE EL GOBIERNO DECIDA DÓNDE LO LLEVA A ALCECENAR, SE AR, PILAR, VENDER, DONAR ETC. ETC.