El Foc R4T mantiene activa la vigilancia fitosanitaria en la provincia de El Oro. Agrocalidad reforzó acciones de control en territorio con el objetivo de verificar la implementación de medidas de bioseguridad y reducir el riesgo de dispersión del patógeno hacia otras zonas productivas.
La revisión se concentró en puntos estratégicos de ingreso, tránsito y control interno, considerados clave dentro de la primera línea de defensa frente a esta amenaza fitosanitaria que afecta a musáceas como banano y plátano.
Durante la agenda de trabajo, el director ejecutivo de Agrocalidad, Eduardo Cantos Cortez, recorrió el Centro Binacional de Atención Fronteriza, CEBAF, de Huaquillas, así como los peajes La Avanzada y El Garrido. En estos puntos se verificó la operatividad de la infraestructura de desinfección, la ejecución de protocolos y el flujo vehicular y peatonal.
La supervisión también permitió revisar las condiciones de funcionamiento de los espacios destinados a disminuir riesgos asociados al movimiento de personas, vehículos, suelo o material que pueda favorecer la dispersión del hongo.
Controles en puntos estratégicos de El Oro
En el sector El Quemado, donde se concentra parte de la respuesta frente a la emergencia fitosanitaria por Foc R4T, se revisó el mantenimiento del área, el reforzamiento de muros, los controles de ingreso y la aplicación de medidas de bioseguridad.
También se verificó el cumplimiento de disposiciones orientadas a ampliar los horarios operativos en los puntos de control internos y optimizar el uso de recursos, con el fin de sostener una respuesta técnica continua en la zona.
Estos controles buscan fortalecer la contención y evitar que el patógeno se movilice hacia nuevas áreas agrícolas, especialmente en una provincia de alta importancia para la producción bananera del país.
Coordinación institucional y responsabilidad productiva
La agenda incluyó reuniones con autoridades provinciales, entre ellas el Gobernador y el Viceprefecto de El Oro, para coordinar acciones que respalden la aplicación de las medidas fitosanitarias y atiendan prioridades del sector productivo local.
Más allá de la presencia institucional, el cumplimiento de los protocolos requiere corresponsabilidad en territorio. Productores, transportistas, trabajadores agrícolas, visitantes y autoridades deben mantener prácticas estrictas de bioseguridad para reducir riesgos.
Frente al Foc R4T, la prevención no depende de una sola acción. Cada punto de desinfección, cada control de ingreso y cada protocolo cumplido forman parte de una barrera necesaria para proteger las zonas productivas, la sanidad vegetal y la competitividad del sector agroexportador ecuatoriano.















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