El Niño se mantiene activo en Ecuador, según el último análisis del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño, CN-ERFEN. El organismo técnico informó que persisten condiciones cálidas en el océano Pacífico y que la mayor expresión del evento podría presentarse entre noviembre y diciembre de 2026, período que coincidiría con la transición hacia la temporada lluviosa en el Litoral y Galápagos.
El seguimiento del evento se mantiene bajo un enfoque técnico y preventivo. De acuerdo con la información oficial disponible en Alertas Ecuador, el cambio de estado de “Observación” a “El Niño Activo” indica una alta probabilidad de continuidad y fortalecimiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas durante los próximos meses, pero no representa una declaratoria oficial de El Niño en Ecuador ni implica impactos inmediatos en precipitaciones.
Temperatura del mar se mantiene sobre los niveles normales
El informe del CN-ERFEN, difundido el 6 de agosto de 2026, señala que las anomalías semanales de la temperatura superficial del mar alcanzaron aproximadamente 2,3 grados Celsius en la región Niño 3.4 y 4,1 grados Celsius en la región Niño 1+2.
Estos valores confirman que el océano continúa más cálido de lo normal. Frente a la costa ecuatoriana, la temperatura superficial del mar se ubicó entre 26 y 28 grados Celsius, con anomalías de hasta cuatro grados en varios sectores.
El comportamiento de las regiones Niño 3.4 y Niño 1+2 es clave para el seguimiento del evento, ya que estas zonas permiten evaluar la evolución de las condiciones oceánicas vinculadas al fenómeno. Alertas Ecuador explica que un episodio de El Niño se desarrolla cuando las anomalías de temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial se mantienen por encima de sus valores normales de forma sostenida.
Nivel del mar registra incrementos en la costa ecuatoriana
Otro de los puntos relevantes del reporte es el aumento del nivel medio del mar. Las estaciones costeras registraron incrementos cercanos a 30 centímetros, mientras que en el área oceánica se observaron aumentos de alrededor de 17 centímetros.
El CN-ERFEN advirtió que este escenario podría elevar la probabilidad de desbordamientos, inundaciones y erosión en zonas costeras bajas, especialmente si coincide con aguajes, oleajes o temporales.
La surgencia costera se mantuvo débil durante julio. Aunque en los primeros días de agosto se observaron cambios moderados frente a La Libertad y Manta, estos aún no representan una recuperación sostenida que modifique las condiciones cálidas actuales.
Condiciones del océano también inciden en la productividad marina
El calentamiento del océano también tiene implicaciones para la productividad marina. Al limitar el ascenso de aguas subsuperficiales, se reduce la disponibilidad de nutrientes en las capas superficiales.
Pese a ello, el informe indica que todavía se mantienen aguas productivas, aunque sin una recuperación estacional consolidada. Este punto es relevante para sectores vinculados a la pesca, acuacultura y actividades costeras, que dependen del comportamiento del océano y de la disponibilidad de nutrientes.
Lluvias de agosto variarían según la región
Para agosto, el CN-ERFEN prevé lluvias entre normales y sobre lo normal en el centro y norte del Litoral. En el sur de la Costa, en cambio, las precipitaciones estarían por debajo de los valores habituales.
En la región Interandina, las lluvias variarían entre normales y bajo lo normal. Para la Amazonía y Galápagos se esperan precipitaciones entre normales y superiores a lo habitual.
El reporte también señala que las temperaturas máximas y mínimas se mantendrían sobre los promedios en las tres regiones. Durante julio, las lluvias superaron los valores normales en el norte y el interior del Litoral, mientras que en el centro y sur estuvieron por debajo de lo habitual.
El CN-ERFEN aclaró que esas lluvias ocurrieron durante la época seca y no representan todavía el inicio generalizado de la temporada lluviosa.
Similitudes con eventos anteriores no significan impactos iguales
El análisis de 14 episodios anteriores encontró una similitud relativa entre el evento actual y los registrados en 1997-1998 y 2023-2024, principalmente por la distribución de las temperaturas en el océano.
Sin embargo, el Comité aclaró que esta comparación debe entenderse únicamente como una referencia técnica sobre la evolución de las condiciones oceánicas. No significa que la intensidad, duración o impactos de El Niño actual vayan a ser iguales a los de esos períodos.
Este punto es importante para evitar lecturas alarmistas. Cada evento tiene un comportamiento propio y sus efectos dependen de varios factores, entre ellos la interacción océano-atmósfera, la temporada del año, la preparación territorial y la vulnerabilidad de las zonas expuestas.
Prevención para sectores productivos
Para los sectores productivos, el mensaje central es de preparación. Si la interacción entre el océano y la atmósfera se fortalece antes de noviembre, podrían aparecer señales anticipadas como mayor humedad, formación de nubosidad y aumento progresivo de precipitaciones.
En agricultura, ganadería, pesca, acuacultura y actividades costeras, el seguimiento técnico permite tomar decisiones oportunas: revisar drenajes, proteger infraestructura, planificar siembras, asegurar caminos productivos, monitorear zonas bajas y mantener comunicación con autoridades locales.
La información oficial de Alertas Ecuador señala que el ERFEN es el mecanismo técnico-científico encargado de monitorear y evaluar las condiciones oceánicas y atmosféricas relacionadas con El Niño-Oscilación del Sur en el país. Además, sus boletines son el principal instrumento técnico para comunicar la evolución de estas condiciones.
Más que generar alarma, el objetivo es fortalecer una cultura de prevención. El Niño se mantiene activo y su evolución debe ser observada con responsabilidad, especialmente en los meses previos a la temporada lluviosa.














Deja una respuesta