Advertisement

AquaVision 2026 plantea resiliencia, datos y colaboración como claves para el futuro acuícola

AquaVision 2026 se celebró en Stavanger, Noruega, con la participación de más de 400 productores de peces y camarones, proveedores y tomadores de decisiones de alrededor de 40 países, en un encuentro marcado por una pregunta central para la industria: cómo prepararse para crecer de manera sostenible en medio de la incertidumbre global.

La conferencia reunió a líderes de distintas regiones productoras y especies acuícolas para analizar los principales factores que están transformando el sector: la creciente demanda de productos del mar, la presión sobre las materias primas para alimentos, el cambio climático, las tensiones geopolíticas, las nuevas reglas comerciales y el uso acelerado de herramientas digitales e inteligencia artificial.

Aunque el encuentro estuvo vinculado a la cadena global de nutrición acuícola, el debate fue más allá de la producción de alimento. Los paneles se centraron en los desafíos estructurales que enfrenta la acuicultura y en la necesidad de construir una industria con mayor capacidad de adaptación, intercambio de información y coordinación entre actores públicos y privados.

Una industria expuesta a nuevas reglas globales

Durante la primera jornada, el análisis se enfocó en la geopolítica y sus implicaciones para la acuicultura. Las intervenciones coincidieron en que las empresas del sector ya no operan únicamente bajo criterios productivos o comerciales, sino dentro de un entorno donde las decisiones políticas, los cambios regulatorios y las tensiones internacionales influyen cada vez más en el acceso a mercados, materias primas e inversiones.

El mensaje fue claro: la apertura global que durante décadas permitió un comercio más predecible ha dado paso a un escenario más fragmentado. En este nuevo contexto, las relaciones estratégicas, la diversificación y la capacidad de respuesta se vuelven factores determinantes para sostener la competitividad.

El exministro de Finanzas de Chile, Ignacio Briones, planteó que los cambios en las reglas económicas llegaron para quedarse, pero también señaló que América Latina puede encontrar una ventana de oportunidad en un mundo más fragmentado. Esta mirada resulta especialmente relevante para países acuícolas como Ecuador, donde el camarón ocupa un lugar importante dentro de las exportaciones no petroleras.

Ecuador y el reto de sostener la competitividad camaronera

Uno de los enfoques de interés para la región fue la participación de Sandro Coglitore, de Omarsa, quien expuso que la industria camaronera ecuatoriana ha alcanzado altos niveles de eficiencia y competitividad global gracias a avances en genética, alimentación y tecnología.

Sin embargo, también advirtió que el crecimiento futuro del sector podría verse condicionado por factores externos, como el proteccionismo, las regulaciones sanitarias y acuerdos comerciales poco favorables. Desde esa perspectiva, el desafío para Ecuador no estaría únicamente en la capacidad productiva, sino en el entorno internacional en el que compite.

Para el sector productivo ecuatoriano, este tipo de debates pone sobre la mesa la importancia de fortalecer no solo la eficiencia en finca o piscina, sino también la inteligencia de mercado, la diplomacia comercial, la trazabilidad y la capacidad de responder a nuevas exigencias de los compradores internacionales.

De la eficiencia a la resiliencia

Otro mensaje recurrente en AquaVision 2026 fue que la volatilidad ya no puede considerarse una excepción. La industria acuícola opera en un contexto donde los shocks climáticos, logísticos, políticos y económicos forman parte del nuevo entorno.

En ese escenario, varios ponentes plantearon que la acuicultura debe pasar de una lógica centrada únicamente en la eficiencia hacia una visión más amplia de resiliencia. Esto implica diversificar materias primas, fortalecer la nutrición de precisión, reducir la dependencia de pocos insumos o mercados y establecer alianzas de largo plazo a lo largo de la cadena de valor.

La resiliencia, en este sentido, no significa producir menos ni frenar el crecimiento, sino prepararse mejor para enfrentar interrupciones, proteger la seguridad alimentaria y mantener la continuidad de los sistemas productivos.

Datos compartidos e inteligencia artificial

La segunda jornada se centró en tecnología, digitalización e inteligencia artificial. Uno de los puntos más destacados fue que la acuicultura ya genera grandes volúmenes de datos, pero su verdadero valor depende de la capacidad de conectarlos, compartirlos y convertirlos en decisiones útiles.

Desde McKinsey, Anders Milde Gjendemsjø señaló que el sector está en una posición favorable para extraer valor de la inteligencia artificial, pero insistió en que los datos solo generan impacto cuando forman parte de una cadena colaborativa.

En la misma línea, se presentaron experiencias relacionadas con centros de cultivo predictivos, monitoreo digital, reducción de variabilidad y uso de inteligencia artificial para anticipar riesgos. El mensaje fue que la tecnología no debe limitarse a mostrar más información en una pantalla, sino ayudar a tomar mejores decisiones en el momento adecuado.

Predicción, acción y manejo de riesgos

La idea de pasar de una acuicultura reactiva a una acuicultura predictiva fue otro de los ejes del evento. La tecnología puede contribuir a anticipar cambios en el ambiente, comportamiento animal, riesgos sanitarios o necesidades operativas, pero su utilidad depende de que exista capacidad de actuar.

En este punto, los expertos destacaron que la naturaleza no se puede controlar completamente, pero sí puede gestionarse con mejores herramientas. Reducir la variabilidad en los sistemas de cultivo fue señalado como un objetivo clave para impulsar el crecimiento y reducir pérdidas.

Para productores de peces y camarones, esto implica integrar datos productivos, ambientales, nutricionales y sanitarios con procesos de decisión más rápidos y coordinados.

Materias primas y presión sobre los costos

El acceso a materias primas para alimentos también ocupó un lugar central en la discusión. Representantes de Aker QRILL señalaron que la escasez y los aumentos de precios no deben entenderse como un problema temporal, sino como una nueva realidad para la industria.

Esto plantea un reto directo para la acuicultura, especialmente en países donde el costo del alimento representa una parte significativa de la estructura productiva. La búsqueda de ingredientes alternativos, el uso eficiente de recursos y la nutrición de precisión aparecen como elementos cada vez más necesarios para sostener la competitividad.

Colaboración como condición para crecer

A lo largo del evento, distintos ponentes coincidieron en que ningún actor puede enfrentar por sí solo los desafíos que vienen. La seguridad alimentaria, el cambio climático, la digitalización, las barreras comerciales y la presión sobre recursos requieren una mayor coordinación entre productores, proveedores, inversionistas, gobiernos, centros de investigación y compradores.

El cierre de AquaVision 2026 reforzó esta idea: el progreso dependerá de compartir mejores datos de manera segura y consistente a lo largo de toda la cadena de valor. La optimización aislada, según el mensaje final del encuentro, ya no será suficiente para acelerar un crecimiento sostenible.

Un foro para leer el futuro de la acuicultura

AquaVision 2026 dejó como balance que la acuicultura global enfrenta una etapa de transición. Ya no se trata solo de producir más, sino de producir con mayor capacidad de adaptación, mejor información, más colaboración y una lectura más clara del entorno político y económico internacional.

Para países acuícolas como Ecuador, las discusiones del evento dejan varias señales: la eficiencia productiva seguirá siendo importante, pero deberá complementarse con resiliencia, trazabilidad, inteligencia de datos, diversificación de mercados y capacidad de respuesta frente a nuevas exigencias globales.

En medio de la incertidumbre, la acuicultura parece avanzar hacia una conclusión compartida: el futuro dependerá menos de actuar de forma aislada y más de construir cadenas de valor conectadas, preparadas y capaces de tomar mejores decisiones en conjunto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más información sobre la política de privacidad: Política de privacidad