Las lluvias en Los Ríos de entre 80 y 90 milímetros se registraron en promedio durante una de las jornadas recientes en varias zonas productivas de la provincia, según Franklin Torres, presidente de FENABE. La intensidad de las precipitaciones, acompañada de fuertes vientos, ya estaría provocando afectaciones en plantaciones de banano y cultivos de maíz próximos a cosecharse.
En entrevista con Actores Productivos, Torres explicó que las lluvias se han presentado desde hace varios meses. Sin embargo, durante los últimos días se habría registrado un aumento considerable de su intensidad.
Desde Nuevo Sapotal, una conocida zona productiva de Los Ríos, el dirigente compartió su preocupación por los efectos que estas condiciones podrían tener sobre los cultivos, la economía de los productores y el empleo rural.
Entre 80 y 90 milímetros de lluvia en zonas productivas
De acuerdo con los registros manejados por Torres, durante una de las jornadas recientes se habrían acumulado entre 80 y 90 milímetros de lluvia en promedio, aunque algunas fincas recibieron cantidades menores y otras soportaron precipitaciones superiores.
La combinación de suelo saturado, lluvias intensas y fuertes ráfagas de viento ocasionó el volcamiento o “virazón” de plantas de banano en diferentes sectores.
“Lo que ahora más nos está afectando es la virazón de matas”, señaló el presidente de FENABE.
La situación no se limita al sector bananero. Torres también informó sobre afectaciones en cultivos de maíz que se encontraban próximos a cosecharse.
En estos casos, el acame o volcamiento de las plantas puede dificultar la recolección y provocar pérdidas importantes para los agricultores.
Las lluvias también afectan al maíz próximo a cosecharse
El maíz es otro de los cultivos que está sintiendo los efectos del clima en Los Ríos. Según Torres, existen terrenos donde una parte considerable de las plantas quedó tendida después de las lluvias y los vientos.
Cuando el maíz se encuentra cerca de la cosecha, el volcamiento puede ocasionar pérdidas de grano, daños por humedad, aparición de enfermedades y mayores dificultades para el ingreso de maquinaria.
La magnitud de las afectaciones puede variar dependiendo del estado del cultivo, las condiciones del suelo, el sistema de drenaje y la intensidad del viento registrada en cada sector.
Por esta razón, desde Actores Productivos se busca recoger testimonios e imágenes de diferentes zonas para construir una visión más amplia de lo que está ocurriendo en la provincia.
Los drenajes, un problema que preocupa a los productores
Uno de los principales temas señalados durante la entrevista fue el estado de los ríos, canales, zanjas naturales y sistemas de drenaje.
Torres considera que las labores preventivas realizadas en estas áreas han sido insuficientes. El taponamiento o falta de mantenimiento dificulta la evacuación del agua y provoca que las fincas permanezcan inundadas o saturadas durante más tiempo.
En el caso del banano, la acumulación prolongada de agua puede afectar el sistema radicular, reducir la capacidad de la planta para absorber nutrientes y aumentar su vulnerabilidad ante enfermedades.
La situación podría complicarse especialmente en las zonas bajas de Los Ríos, donde el agua suele permanecer durante más tiempo y la recuperación de los terrenos es más lenta.
Torres señaló que Nuevo Sapotal es una zona relativamente alta que ha logrado enfrentar otros inviernos. No obstante, expresó preocupación por las áreas bajas de la provincia si las lluvias continúan aumentando.
Productores con recursos limitados para enfrentar el invierno
Las lluvias llegan en un momento económicamente complejo para pequeños y medianos productores.
Según el presidente de FENABE, muchas fincas arrastran varios meses de baja productividad y dificultades comerciales, lo que ha reducido los recursos disponibles para mantenimiento, nutrición, control sanitario y recuperación de las plantaciones.
Aunque el precio de la fruta habría regresado a niveles más favorables, la oferta disponible es menor debido a que numerosas fincas todavía no recuperan sus volúmenes habituales de producción.
Torres explicó que una plantación bananera no recupera su productividad de manera inmediata. Dependiendo de las condiciones de la finca y del manejo realizado, este proceso puede tomar varios meses.
Recuperar una hectárea de banano requiere una inversión elevada
Durante la entrevista, Torres estimó que la renovación de una hectárea de banano puede representar una inversión cercana a los USD 20.000, sin considerar el valor del terreno ni los ingresos que se dejan de recibir durante el proceso.
Esta cifra convierte la recuperación en un desafío especialmente difícil para pequeños y medianos productores que necesitan intervenir varias hectáreas.
El dirigente considera necesario establecer líneas de crédito dirigidas al sector productivo, así como mecanismos de reestructuración y moratoria para obligaciones con entidades públicas y financieras.
Aclaró que el sector no solicita una condonación de sus obligaciones, sino condiciones que le permitan reorganizar sus pagos, invertir en las fincas y sostener las fuentes de empleo.
Mayor humedad, temperatura y riesgo de enfermedades
Las precipitaciones frecuentes y las temperaturas similares a las del invierno también pueden crear condiciones favorables para la propagación de enfermedades.
Torres mencionó especialmente la preocupación por el moko, la sigatoka negra y el Fusarium, problemas fitosanitarios que requieren prevención, control oportuno y estrictas medidas de bioseguridad.
Según su testimonio, anteriormente existía un periodo de temperaturas más bajas entre mayo y octubre que ayudaba a disminuir la presión de algunas enfermedades. Durante 2026, ese cambio de temperatura habría sido menos marcado.
Esta situación ha obligado a algunas fincas a realizar aplicaciones con mayor frecuencia, incrementando los costos necesarios para producir una caja de banano.
El exceso de agua también dificulta el ingreso a los cultivos, retrasa las labores agrícolas y puede contribuir a la dispersión de patógenos si no se aplican protocolos de bioseguridad.
Investigación y variedades resistentes
Además de las medidas inmediatas, el presidente de FENABE planteó la necesidad de fortalecer la investigación agrícola en Ecuador.
Para Torres, un país líder en producción y exportación de banano debería contar con mayores capacidades para investigar variedades resistentes a las principales enfermedades que amenazan al cultivo.
Gran parte de las plantaciones mantiene materiales utilizados desde hace varias décadas. La renovación mediante nuevos materiales vegetales puede ser una alternativa, pero sus costos dificultan que sea implementada de manera general por pequeños y medianos productores.
La investigación, la bioseguridad y el acompañamiento técnico aparecen así como elementos fundamentales para proteger la sostenibilidad de la actividad bananera.
Infraestructura y vías también generan preocupación
Las consecuencias de un invierno fuerte no se concentran únicamente dentro de las fincas.
Torres mencionó la vulnerabilidad de algunas vías utilizadas para transportar la producción, entre ellas la carretera Jujan–Babahoyo, un punto que históricamente ha presentado inconvenientes durante periodos de inundaciones.
Una interrupción vial puede afectar la movilización de trabajadores, insumos, maquinaria y productos agrícolas, además de elevar los costos logísticos.
Por esta razón, la preparación ante las lluvias requiere una respuesta integral que incluya drenajes, vías, créditos, prevención sanitaria y acompañamiento técnico.
Los productores piden medidas preventivas
Entre las principales propuestas planteadas por Franklin Torres se encuentran:
- creación de líneas de crédito para recuperar las áreas afectadas;
- reestructuración o moratoria de obligaciones;
- mantenimiento de ríos, canales y drenajes;
- fortalecimiento de protocolos contra enfermedades;
- mayor inversión en investigación agrícola;
- desarrollo de variedades resistentes;
- implementación de un fondo de contingencia para emergencias del sector.
El dirigente recordó que la creación de un fondo de este tipo ha sido planteada durante varios años. Según su criterio, este mecanismo permitiría responder con mayor rapidez ante eventos climáticos, emergencias fitosanitarias y pérdidas productivas.
¿Cómo están las lluvias en tu zona?
La intensidad y las afectaciones no son iguales en toda la provincia. Mientras algunas zonas reportan acumulaciones importantes de agua, otras enfrentan principalmente vientos, volcamiento de plantas o dificultades para sacar la producción.
Actores Productivos invita a agricultores a compartir fotografías, videos y testimonios sobre las lluvias registradas en sus sectores.
¿Desde qué cantón nos escribes? ¿Cómo están los cultivos y las vías en tu zona?
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